Sergio Antonio Herrera advirtió sobre la crisis de rentabilidad del turismo uruguayo y defendió el proyecto del aeropuerto en Rocha
La Casa del Turismo de Rocha recibió a Sergio Antonio Herrera para la presentación de su libro “Manual empírico del turismo del Uruguay”. En la oportunidad también participaron Roque Baudean, director de Turismo de Rocha, y Silvia Esquivel, presidenta de la Corporación Rochense de Turismo, incorporando las perspectivas pública y privada del destino.
El periodista especializado en turismo y aviación comercial, escritor y director ejecutivo del Grupo PDA – Portal de América, analizó los datos del último monitor de CERES y la Cámara Uruguaya de Turismo, cuestionó la falta de análisis profundo y ratificó su respaldo a la construcción de la terminal aérea en la zona costera.
Sergio Antonio Herrera analizó la situación actual del sector turístico nacional a partir de los datos presentados por el monitor de CERES y la Cámara Uruguaya de Turismo, al tiempo que fijó una contundente postura sobre el debate ambiental y estratégico en torno al proyectado aeropuerto de Rocha.
Un problema estructural: «Necesitamos un laboratorio y no un boro»
Tomando como base el propio diagnóstico del monitor privado —el cual indica que los ingresos reales del turismo receptivo se encuentran un 26% por debajo de los niveles prepandemia, mientras que los costos treparon un 6%—, Herrera advirtió sobre la magnitud del desfasaje económico.
Según los datos citados, para recuperar la rentabilidad anterior a la crisis sanitaria se requeriría un incremento del 42% en los ingresos o una reducción del 30% en los costos. «No tenemos un pequeño problema, tenemos un problema estructural», enfatizó.
En esa línea, criticó la dinámica actual de eventos y presentaciones superficiales frente a la falta de respuestas técnicas: «Seguimos de ‘cha-cha-cha’, seguimos de rumba o de fiesta. No vamos al laboratorio. (…) El turismo uruguayo necesita un laboratorio y no un boro. Creo que llegó el momento de sacarnos por un rato el traje de gala, dejar la guitarra en el ropero y meternos en el laboratorio».
Herrera cuestionó la competitividad del producto turístico uruguayo frente a mercados como Brasil, Argentina, Chile, el Caribe o Europa, y advirtió que no basta con intensificar la promoción: «Promocionar más intensamente un producto que no sabemos si es competitivo puede terminar significando simplemente gastar más dinero para contarle a más gente que somos caros».
A favor del aeropuerto de Rocha: inversión y debate ambiental
En la segunda parte de su exposición, Herrera abordó la controversia generada en los últimos meses en torno a la ubicación elegida para la nueva terminal aérea en el departamento de Rocha.
Si bien reconoció la legitimidad de las organizaciones de la sociedad civil para manifestarse e informar, recordó que las decisiones recaen en las autoridades competentes del Estado —como el Poder Ejecutivo, el Ministerio de Ambiente y la Dinacia— bajo el marco legal aprobado por el Parlamento en 2025.
Detalló que la iniciativa comprende una inversión total de unos 40 millones de dólares, de los cuales más de 8 millones fueron destinados exclusivamente a la adquisición de 209 hectáreas ubicadas sobre la Ruta 10, en la intersección con Camino del Caracol.
Ante los cuestionamientos sobre los costos de la tierra frente a opciones más económicas hacia la Ruta 9, el expositor retrucó que la ubicación responde a criterios técnicos y operativos rigurosos:
- El terreno seleccionado no se encuentra dentro de las áreas protegidas de las lagunas Garzón y Rocha, sino entre ambas.
- Informes de la Dinacia respaldan que ya existe un movimiento aéreo no controlado en la zona, por lo que el aeropuerto permitiría ordenar y regularizar el tránsito aéreo existente.
- La orientación proyectada de la pista (noroeste-sureste) prioriza el sector marítimo en las trayectorias de operación, minimizando el impacto sobre los espacios protegidos.
“Porque proteger el ambiente es una obligación, pero construir el futuro también”, concluyó Herrera, ratificando su respaldo al emplazamiento elegido sujeto a las resoluciones finales de los organismos competentes.




