Halloween se ha consolidado como una de las tendencias festivas de mayor crecimiento
Cada 31 de octubre (y durante todo su fin de semana), las calles, comercios y boliches de todo el país se llenan de disfraces, calabazas y propuestas terroríficas adaptadas para todas las edades.
Atrás quedaron los años donde la festividad generaba fuerte resistencia cultural. Hoy en día, la celebración se despliega en tres grandes niveles:
- Para los más chicos: El clásico «truco o trato» (pedido de caramelos) se vive intensamente en los barrios residenciales, zonas céntricas y complejos de viviendas. Los colegios y escuelas de idiomas (como el Instituto Anglo) organizan sus propias matineés, desfiles y meriendas temáticas escalofriantes.
- Para los adultos: Se ha convertido en una de las noches más fuertes para la movida nocturna. Boliches y productoras organizan masivas fiestas de disfraces con complejas ambientaciones y barras de tragos temáticos en Montevideo, Canelones, Maldonado y el interior.
- En lo empresarial: Cada vez más oficinas y comercios se suman decorando sus locales con telarañas, calabazas y organizando after offices temáticos o concursos de disfraces entre sus colaboradores.
El origen de Halloween se encuentra en el Samhain
Un antiguo festival celta de más de 3,000 años de antigüedad que marcaba el final de la temporada de cosechas y el inicio del año nuevo celta. Los celtas creían que durante la noche del 31 de octubre los límites entre el mundo de los vivos y el de los muertos se borraban, permitiendo a los espíritus regresar a la Tierra.
Evolución histórica y tradiciones
- La influencia cristiana: En el siglo VII, el Papa Bonifacio IV decretó el 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos para honrar a los mártires. La noche anterior comenzó a llamarse en inglés All Hallows’ Eve (Víspera de Todos los Santos), término que con el tiempo derivó en la palabra Halloween.
- Disfraces y hogueras: Durante el Samhain, los celtas encendían grandes hogueras y usaban máscaras y pieles de animales para confundir y ahuyentar a los espíritus malignos, una costumbre descrita en artículos históricos de la National Geographic.
- Dulce o truco (Trick or Treat): Esta práctica tiene raíces en la tradición medieval de los «soulers» (almas libres), donde los niños y los ciudadanos de bajos recursos iban de puerta en puerta rezando por las almas de los difuntos a cambio de pasteles de alma.
- Llegada a América: La festividad desembarcó en Estados Unidos y Canadá a mediados del siglo XIX debido a la gran migración de irlandeses católicos, según detalla la cobertura histórica de la BBC. Allí se popularizó globalmente y se sustituyeron los nabos tradicionales por calabazas iluminadas (Jack-o’-lanterns).




