Aníbal Pereyra: «El ambiente hay que cuidarlo, pero con la gente adentro y generando trabajo»
En una entrevista en profundidad con InfoRocha, el senador frenteamplista abordó el proyecto del nuevo aeropuerto en Rocha, la descentralización del desarrollo, el impacto de las redes en la convivencia social, el empleo joven, la industria frigorífica y los grandes desafíos del BPS frente a la automatización.
La actividad parlamentaria no se detiene en la capital, pero para el senador Aníbal Pereyra la verdadera agenda política se construye en los caminos del interior. Tras presidir la Comisión de Ganadería del Senado y coordinar diversas reuniones institucionales en el departamento de Rocha, el legislador trazó una radiografía contundente sobre los desafíos económicos, de infraestructura y sociales que atraviesa la región. En una extensa conversación, abordó desde el debate por el proyectado aeropuerto rochense hasta la necesidad de rearmar la trama social frente al impacto del aislamiento digital y la automatización laboral.
I. La presencia en el territorio y la articulación social
Durante su recorrido semanal, Pereyra puso énfasis en que la labor de un representante no puede limitarse a la gestión de despacho en Montevideo. Explicó que la coincidencia de las sesiones del Senado con las comisiones de trabajo obliga a priorizar permanentemente las responsabilidades institucionales, pero subrayó que el contacto directo con la comunidad es insustituible.
«Cuando estás ahí, en el lugar, tienes el termómetro real. No te la cuentan, no interpretas las cosas a tu manera desde un escritorio; vives los problemas del mismo lado que los vive la gente», enfatizó el senador. Destacó el trabajo desplegado por el equipo departamental, integrado por el diputado Gabriel Tinaglini y diversos ediles locales, quienes acompañaron las recorridas junto a las autoridades del Banco de Previsión Social (BPS).
Pereyra remarcó el rol decisivo de los convenios del BPS con instituciones locales como la Asociación de Discapacitados de Rocha (AIDRO), los clubes de abuelos, hogares de ancianos y centros de jubilados. Según el legislador, estas organizaciones comunitarias sostienen la red de contención social del departamento. Sin embargo, advirtió sobre la histórica resistencia del centralismo montevideano a recorrer el interior profundo:
«A la gente de Montevideo le cuesta salir al interior. Felizmente eso se va rompiendo, pero hay que estar permanentemente insistiendo para que se den cuenta de que ese es el camino. Los planteos que hacemos no son imaginarios; son cosas reales que surgen de la propia gente organizada.»
II. El tejido comunitario amenazado por el aislamiento tecnológico
Uno de los tramos más reflexivos de la entrevista estuvo dedicado a las transformaciones socioculturales impulsadas por la tecnología. Pereyra expresó su preocupación por el debilitamiento de la vida asociativa y el trabajo voluntario, pilares históricos del interior del país.
«Hoy la batalla más importante es lograr que la gente no se quede encerrada en la casa con el celular en la mano», señaló. «¿Qué sería de las escuelas o de los clubes de fútbol infantil si no hubiera vecinos que destinan un rato de su tiempo libre a pulmón para sostener las categorías inferiores o las comisiones de fomento?».
«Con la tecnología paradójicamente estamos más incomunicados. Hay un mensaje subliminal de que uno solo puede resolverlo todo con un dedo en la pantalla táctil, pero la vida real exige apoyarse en el otro.»
Para el senador, existe un discurso dominante de autosuficiencia individualista que contradice la naturaleza misma de la sociedad. «Desde que te levantas hasta que te acuestas estás precisando de alguien: del dentista si te duele una muela, del carpintero si se te rompe una puerta. Nadie se salva solo».
En ese mismo sentido, valoró las nuevas dinámicas laborales de los jóvenes que trabajan de manera remota desde sus hogares (destacando que solo en La Paloma hay más de 250 personas teletrabajando gracias a la fibra óptica), pero advirtió sobre la brecha de comprensión generacional. Argumentó que el acceso masivo a la educación universitaria y técnica es la única vía para consolidar empleos de alto valor agregado que permitan a las nuevas generaciones permanecer en sus comunidades originarias sin tener que emigrar.
III. Descentralización, infraestructura y la controversia del Aeropuerto
Al analizar las asimetrías económicas regionales, Pereyra criticó el modelo de desarrollo concentrador que ha caracterizado históricamente a Uruguay. «La batalla histórica de este país es que las oportunidades más importantes siempre estuvieron pegadas al puerto. Las rutas no conducen a Montevideo; conducen al puerto de Montevideo. Todo termina ahí», sostuvo.
No obstante, destacó que en los últimos tres quinquenios se han adoptado decisiones políticas de descentralización real, citando las plantas de celulosa de UPM en Fray Bentos y Durazno, el desarrollo de infraestructura energética, la conectividad digital y proyectos pioneros como el call center estatal en Castillos, que brinda empleo estable a entre 40 y 50 familias locales.
Ejes Clave de Infraestructura y Desarrollo en Rocha:
- Conexión Aeroportuaria: Proyecto de nuevo aeropuerto internacional como condición en la prórroga de concesión de Laguna del Sauce (Consorcio América).
- Dragado del Puerto de La Paloma: Reparación de la Draga 2 para recuperar 6 metros de profundidad y reactivar el movimiento de buques mercantes y turísticos.
- Expansión Agroindustrial: Consolidación del frigorífico de Rocha, de 100 a 600 puestos directos tras el acceso al mercado chino e inversiones en tratamiento de efluentes.
- Infraestructura Educativa y Social: Nueva escuela en La Paloma, nueva UTU en Chuy, fortalecimiento de carreras terciarias y planes de vivienda con MEVIR y el Ministerio de Vivienda.
La polémica del Aeropuerto en Rocha
Respecto a la discusión sobre la construcción de una terminal aérea internacional en el departamento, Pereyra respaldó firmemente la iniciativa. Explicó que el proyecto surge a partir de la solicitud del Consorcio América para prorrogar la concesión del Aeropuerto de Laguna del Sauce. Ante esto, el Poder Ejecutivo condicionó la extensión del contrato a la obligación del privado de financiar e invertir en un nuevo aeropuerto para Rocha.
Frente a los cuestionamientos ambientales e inmobiliarios sobre la localización elegida, el legislador hizo un llamado al pragmatismo equilibrado:
«Cualquier intervención humana genera impacto. Rocha es el departamento con mayor superficie de áreas protegidas del país, y eso está muy bien. Pero cuidar el ambiente no significa dejarlo intacto sin la gente adentro. En esa misma zona ya funciona una pista privada que registra decenas de vuelos de aviación general. Lo que no podemos permitir es que los jóvenes se sigan yendo de Rocha por falta de trabajo.»
Recordó que debates similares ocurrieron durante décadas con la construcción del puente sobre la Laguna Garzón. «Discutimos 30 o 40 años hasta que se hizo con los resguardos necesarios, y hoy se demostró que dinamizó la zona generando empleo sin destruir el ecosistema».
IV. Desarrollo Productivo: Lechería, Arroz e Industria Cárnica
En su calidad de presidente de la Comisión de Ganadería, Pereyra analizó la situación de las principales cadenas productivas del agro. Valoró el esfuerzo del Instituto Nacional de Colonización (INC) para ampliar las cuencas lecheras y sostener a los productores familiares, en un rubro que demanda un enorme sacrificio diario y que fija a las familias en el medio rural.
Asimismo, resaltó la transformación de la industria cárnica departamental. Puso como ejemplo paradigmático al frigorífico de Rocha, una planta que pasó de emplear a 100 personas a brindar trabajo directo a casi 600 operarios. Este crecimiento fue posible tras las gestiones oficiales que abrieron el exigente mercado de la República Popular China, combinadas con recientes inversiones privadas de última tecnología para el tratamiento sustentable de efluentes industriales.
«Ese es el modelo: cuidar al emprendimiento privado que invierte, genera valor local y cumple con los estándares ambientales, en lugar de depender únicamente de consorcios especulativos desvinculados del territorio», puntualizó.
V. El futuro de la Seguridad Social y la Robotización
En el tramo final de la entrevista, Pereyra analizó los debates de fondo en torno al sistema de seguridad social, trayendo a colación recientes planteos sobre el impacto de la automatización y la inteligencia artificial en la recaudación tributaria.
Aceptó la pertinencia de discutir si los sistemas robotizados y los procesos altamente automatizados deben realizar aportes patronales o contribuciones especiales a la seguridad social. Argumentó que el envejecimiento demográfico y la sustitución tecnológica del trabajo humano imponen un dilema estructural en todo el mundo.
«Si cada vez vivimos más años y nacen menos niños, y si la tecnología reemplaza puestos de trabajo, ¿cuántos aportantes directos habrá en el futuro? Países como Noruega utilizan fondos soberanos basados en la explotación de recursos para sostener su red de protección social. Uruguay tiene que pensar en esa escala.»
Rechazó rotundamente las posturas que sugieren recortar pensiones por discapacidad, enfermedad o subsidios familiares para reducir el déficit del BPS. «Las pensiones se otorgan cuando una persona sufrió un quebranto de salud grave o no tiene posibilidad de insertarse en el mercado laboral. Si el Estado no sostiene a esa persona, ¿quién lo hace? Cortar por el lado de los más vulnerables no es una opción de política pública ética ni viable».
VI. Diálogo Político y Convivencia Democrática
Por último, Pereyra lamentó el nivel de polarización y descalificación que se ha instalado en las redes sociales y en parte del debate político nacional. Hizo un llamado a recuperar la templanza institucional y a enfocar las energías en los consensos estratégicos que necesita el país.
Al referirse a la figura del Presidente de la República, destacó su compromiso de gestión y rechazó las campañas desmedidas de descrédito personal. «En la política no se puede ir por la vía de ‘dejar la arruga’ o sembrar la duda permanente cuando faltan argumentos para debatir proyectos alternativos. La ciudadanía espera que el sistema político se junte para resolver los problemas reales: el trabajo, la vivienda, la educación y la seguridad de nuestra gente», concluyó.
* Foto: Crédito de Alessandro Maradei




