septiembre 19, 2026

Los rochenses debemos cortar con el escepticismo y pensar en grande

Escribe Martín Veiga

Durante años, los rochenses escuchamos hablar de grandes proyectos que nunca llegaron a concretarse. El hotel cinco estrellas (se intentó 2003, 2023), el puerto de aguas profundas (data del 1897 y 2013), la conexión aeropuertaria internacional (se presentó en 2007 y 2026) y el puente sobre la Laguna de Rocha son algunos ejemplos.

Es lógico que eso haya generado cierto escepticismo.

Pero nuestra propia historia también demuestra que algunas obras que durante décadas parecían lejanas finalmente se hicieron realidad.

La Charqueada y Cebollatí tuvieron durante años una balsa hasta que llegó el puente. Lo mismo ocurrió con Laguna Garzón, una conexión que se discutía desde hacía décadas y que finalmente se concretó.

Por eso creo que debemos volver a discutir seriamente un aeropuerto internacional, un puente sobre la Laguna de Rocha y otros proyectos estratégicos de desarrollo inmobiliario para nuestro departamento.

No significa prometer que todo se hará mañana. Significa estudiar, planificar, evaluar impactos y animarnos a pensar más allá del próximo período de gobierno.

Y tampoco podemos desconocer lo que ya se viene haciendo. Rocha ha tenido importantes inversiones en infraestructura y el nuevo presupuesto departamental, sumado al fideicomiso, prevé más de U$S 100 millones para seguir desarrollando obras.

Pensar en grande también es eso: resolver lo cotidiano mientras proyectamos lo extraordinario.

No necesitamos creer que todo es posible. Necesitamos volver a discutir seriamente qué es posible.

Porque el escepticismo no se combate pidiendo que la gente crea.

Se combate demostrando que algunas cosas que durante años parecieron imposibles pueden hacerse realidad.

Rocha tiene que volver a pensar en grande.