El periodismo permeable a diferentes intereses es muy peligroso
Escribe Jorge Giménez
Finalizó el Mundial y en unos días ya nadie recordará que durante 40 días nos cambió la dinámica cotidiana.
Hay un emergente q en lo personal me detiene a pensarlo es casi habitual que en nuestro país imitemos conductas de la sociedad Argentina, por excelencia las no bien valoradas.
Hay un sector del periodismo uruguayo que perfectamente podría trabajar en los programas de «chimentos/ farándula» que en canales argentinos seguramente miden muy bien, donde se exponen vidas privadas generándose comentarios y disputas que van consumiendo los intelectos y devorando el respeto mutuo.
Como amante de este deporte único llamado fútbol me costaba encontrar periodismo montevideano que analizara táctica/ estrategia, variantes, sistemas, innovaciones en la máxima cita del fútbol mundial, un día sí y otro también se dedicaron a evidenciar y profundizar diferencias entre plantel y cuerpo técnico, inventando hechos que luego fueron tajantemente desmentidos por los protagonistas que de hecho de haber existido concierne a la privacidad de un grupo humano, o alguien piensa que en las demás delegaciones no existieron » diferencias»? o fue solo en Uruguay?
Hemos perdido nivel/ profesionalidad/ rigurosidad periodística y me preocupa mucho más que el nivel futbolístico de nuestra Selección Nacional, porque son los mismos periodistas que en procesos de campaña electoral intentan hacer su zafra formando opinión/ incidiendo en la opinión pública, adoptando posiciones sin ecuanimidad porque en el uso de su legítimo derecho terminarán luego obteniendo cargos públicos o incluso bancas parlamentarias por los servicios prestados.
Cuando el periodismo es permeable a intereses que vulneran la objetividad mucho más que la nobleza de su profesión está en juego hasta la propia DEMOCRACIA.




