Ejecutivo enviará al Parlamento proyecto de ley para crear causal de retiro anticipado a partir de los 60 años
El Poder Ejecutivo continúa avanzando en un conjunto de acciones basadas en el Diálogo Social, como el envío al Parlamento de un proyecto de ley para crear una causal de retiro anticipado a los 60 años de edad con 30 años de servicio. Esta medida se suma a la aprobada en la Rendición de Cuentas de 2025, para reformar el sistema de transferencias a fin de combatir la pobreza infantil.
El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, señaló que, con la creación de una causal jubilatoria de retiro anticipado, se cumple con uno de los compromisos centrales asumidos por el Gobierno al finalizar el Diálogo Social.
La causal habilita un mecanismo general de acceso, concebido para atender contingencias y brindar mayor flexibilidad ante las diferentes situaciones que atraviesan las personas.
De este modo, se consideran las diferencias en las trayectorias laborales, el desgaste físico acumulado, las diversas posibilidades de permanecer en el mercado laboral a edades avanzadas y las desigualdades en la expectativa de vida según el nivel socioeconómico.
En ese sentido, Sánchez remarcó la trascendencia de otorgar la libertad de elección a los trabajadores que desempeñan empleos extenuantes, están físicamente comprometidos o se ven afectados por el cambio tecnológico. Asimismo, enfatizó que esta es una norma de alcance general, aplicable a todos los uruguayos y no limitada a sectores específicos.
La reforma prioriza a los trabajadores más vulnerables. El diseño permite que las personas correspondientes a los sectores de ingresos bajos y medios bajos puedan anticipar el retiro y jubilarse con montos similares o mayores a los vigentes antes de la reforma aprobada por la ley Nº 20.130, del 2 de mayo de 2023. “Ahora podrán jubilarse a los 60 años y tendrán una jubilación mejor o superior”, indicó.
Quienes integran los sectores de ingresos medios y altos también podrán utilizar esta causal. Sin embargo, el esquema ofrece incentivos económicos para aquellas personas que decidan postergar de forma voluntaria su retiro de manera gradual hasta los 65 años. Cuanto mayor sea el aplazamiento, más alta será la retribución, lo que fomenta que permanezcan en actividad.
Por tratarse de una causal destinada a quienes no pueden o no desean continuar trabajando, no es compatible con la actividad laboral.




