Ariel Ferrari destacó el rol del BPS en momentos de muchas incertidumbres
El Director del BPS, Ariel Ferrari, estuvo recorriendo varias localidades del departamento, entre ellas la ciudad de Rocha, y allí dialogó con InfoRocha sobre diferentes temas que importan, máxime teniendo en cuenta la realidad que aquí se vive.
“Ayer estuvimos en Castillos y Chuy, y hoy en Rocha, donde vamos a mantener varias reuniones para conocer la realidad local, más allá que la conocemos por nuestros más de treinta años trabajando en la seguridad social, primero como director representante de los trabajadores, de los jubilados y pensionistas y ahora en esta nueva función”, comenzó diciendo el jerarca.
En el transcurso de la entrevista, Ferrari se refirió a la realidad del departamento; “En febrero se pagaron unas 13 mil jubilaciones en Rocha, lo que significó más de 593 millones de pesos y en pensiones no contributivas unos 56 millones de pesos. Es parte de ese presupuesto de casi el 12% del producto interno, que está muy bien invertido, porque ahí también están los 64 millones de pesos que se pagaron por prestaciones de actividad y asignaciones familiares, un tema excluyente que tiene que ver con el sistema de cuidados que se encuentra en el documento final del Dialogo Social”, expresó a InfoRocha.
Entre prestaciones de pasividades, pensiones no contributivas y prestaciones de actividad y Asignaciones Familiares, el BPS pagó 713 millones de pesos.
El Director del Banco de Previsión Social mostró números que marcan la realidad del departamento, que en el segundo mes del año tuvo 27.051 personas cotizantes, 2.341 personas cotizantes de más de 60 años, 7.734 empresas, un desempleo del 5,2% y una informalidad del 27,3%. Actualmente la población del departamento es de 80.935, de los cuales 13.765 son mayores a los 65 años.
El peso de las personas mayores y especialmente de los jubilados es enorme, por eso “cuando estos cobran, los almacenes de los barrios lo notan”, afirmó el jerarca, empero la gran pregunta que surge -y que no tiene respuestas o tal vez nadie se anima a darlas- es ¿hasta cuándo habrá fondos para pagarlas?, en un país donde mueren más personas de las que nacen, donde la mayoría de los jóvenes no trabajan y por ende no aportan, y por si esto fuera poco hay un gran porcentaje de informalidad entre aquellos que si lo hacen, entre otras cosas.




