enero 14, 2026

UTE prevé instalar 300 nuevos cargadores para autos eléctricos en el país en 2026

Debido a las quejas por la falta de cargadores para vehículos eléctricos, UTE aclaró que se prevé instalar 300 cargadores nuevos para 2026 y que se buscan puntos estratégicos para colocarlos.

«Estamos previendo 300 cargadores nuevos, sabemos dónde vamos teniendo cola (para cargar) y vamos planificando. En la zona del este entre noviembre y diciembre agregamos 20 en Maldonado y 14 en Rocha», dijo a Telemundo el gerente de Dirección Operativa de la empresa estatal, Luis García.

García expresó que la forma es poner más puntos de carga donde ya están instalados cargadores o buscar nuevos lugares. A su vez, dijo que para buscar puntos intermedios se buscan lugares que ya tengan infraestructura eléctrica accesible o que si es en ruta esté cerca de un lugar con servicios.

Actualmente UTE tiene 450 cargadores y hay 150 más que son gestionados de forma privada. García señaló que para los que tienen infraestructura recomiendan la carga domiciliaria, dado que es más sustentable, porque se puede cargar en la noche con la tarifa residencial triple horario con un costo de $30 o $35 por kilómetro. Por otro lado marcó que la infraestructura para instalar nuevos cargadores lleva una inversión de USD 40.000 y que suele funcionar con tarifa plana por lo que los costos de la energía son mayores.

En relación a los costos, García defendió el aumento del precio de carga. Señaló que al principio, con el objetivo de estimular el uso de esos vehículos, se realizó la bonificación en el costo de la energía, algo que venció a fin de 2025. «Con los volúmenes y precios actuales no sea considera necesario, ahora es necesario que la red pública sea sostenible», aseveró.

UTE aplicó un nuevo ajuste en el precio de la carga de vehículos eléctricos en su red pública. El cambio comenzó a regir en enero de 2026 con un aumento de 4 %, que se suma a una suba del 5 % aplicada en diciembre de 2025.

El costo de carga se compone de varios elementos: un precio por conectarse al cargador, otro por la energía consumida, y un cargo adicional si el vehículo permanece enchufado sin cargar.

A su vez, dejó de aplicarse la bonificación del 30 % que hasta fines del año pasado favorecía a los usuarios que hacían uso de la red de carga pública.