Aníbal Pereyra: “La producción rural también puede ser motivo de orgullo cultural y nacional”
El senador del Frente Amplio asumió como presidente de la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del Senado y como tal dijo que su hoja de ruta busca trascender las paredes del Parlamento: “Más allá de los proyectos que tenemos en estudio y los que vayan a ingresar, nos hemos propuesto intercambiar fuera del ámbito parlamentario, yendo a los lugares, a las gremiales y a buscar a los actores donde estos están”.
Su propuesta apunta a “intensificar el vínculo”, y desarrollar actividades donde se realiza la producción agropecuaria, porque es ahí donde los productores hacen frente a “problemas centrales como la sequía, la garrapata, la cría, la lechería”.
Ese concurrir al medio rural busca aceitar las funciones de “articulador, nexo directo, diálogo y escucha”, que es algo que no se debe perder, y para eso es importante tener “una agenda más allá de las reuniones formales”.
Consultado sobre cuáles son los temas que considera de preocupación para la comisión en el Senado, Pereyra dijo hay varios en la agenda inmediata, entre ellos “la sequía, la influenza aviar y la garrapata”. Son asuntos que “también están planteados como prioridad por el Ministerio junto a otros como el programa Procría”. Otro “desafío brutal es el plan de represas, cuyo lanzamiento será en los próximos días”, añadió.
Aníbal Pereyra no tiene campo, pero como legislador asegura tener una “mirada agropecuaria”. “Nunca tuve campo y nunca lo voy a tener”, aseguró, “pero los que vivimos en el interior, por más que vivamos en ciudades más chicas o más grandes, con el paso del tiempo vamos entendiendo la importancia de la producción agropecuaria”.
“Yo vengo de un departamento [Rocha] donde la producción ganadera, agrícola y pesquera tienen un impacto muy importante, aun en personas que quizá nunca tuvieron un vínculo directo con esas áreas de trabajo”. Por eso, ocuparse de los asuntos productivos “no es solo para los que viven en el campo o andan a caballo, porque Uruguay necesita avanzar en la lógica de entender la cultura agropecuaria sin que eso quiera decir que se pertenece directamente a ese palo”.
Recordó que alguien que había visitado Nueva Zelanda y que tuvo que ver a un médico, le contó que en el consultorio había una foto de una oveja como símbolo de identidad nacional. “No tengo ovejas –explicó el médico a su paciente, que curioso le preguntó el porqué de esa imagen–, pero es lo que nos da de comer. Esa conciencia es lo que le falta a nuestro país”, agregó Pereyra a La Mañana.
Uruguay “necesita y tiene que seguir en esa lógica de entender que del campo depende que muchas ciudades prosperen; siempre vamos a ser productores de alimentos, y basta con ver cuánto exportamos y el prestigio que tienen nuestros lácteos, el arroz o la carne en el mundo. Tenemos que trabajar más en sentir la agropecuaria como sentimos el fútbol, el orgullo de la celeste, de ser campeones del mundo”, porque incluso “los esquiladores uruguayos que salen al exterior a trabajar y compiten en campeonatos internacionales refuerzan esa idea: la producción rural también puede ser motivo de orgullo cultural y nacional”.




