La Paloma no puede seguir esperando
La reciente reformulación del Plan Nacional de Saneamiento dejó afuera a La Paloma, La Aguada y Costa Azul, así lo anunciaron las autoridades de OSE en comisión a los parlamentarios.
No se trata de un detalle técnico. Es una señal política. Porque gobernar es priorizar.
Y cuando una de las principales localidades turísticas del país queda nuevamente relegada en una obra esencial, es legítimo preguntarse si realmente La Paloma está entre las prioridades del gobierno nacional.
Una obra imprescindible
El saneamiento no es un lujo ni un capricho. Es una inversión estratégica que:
– Protege nuestras playas y el ambiente.
– Mejora la calidad de vida de los vecinos.
– Fortalece el turismo.
– Revaloriza las propiedades.
– Permite un crecimiento ordenado.
Postergar esta obra es postergar el desarrollo de toda la costa.
Cuando hay voluntad, los recursos aparecen
El Gobierno Nacional tiene la potestad de reasignar recursos según sus prioridades.
Y eso es justamente lo que pone este tema en discusión.
Mientras La Paloma queda fuera del plan de saneamiento, el gobierno sí encontró recursos para otras decisiones que consideró prioritarias.
Entre ellas:
La compra de la estancia María Dolores por más de 30 millones de dólares a través del Instituto Nacional de Colonización.
Nuevos programas e iniciativas impulsadas desde el gobierno central.
No se trata de afirmar que esas inversiones sean innecesarias.
Se trata de señalar que, cuando existe voluntad política, los recursos aparecen.
Y por eso resulta válido preguntarse por qué una obra esencial para La Paloma sigue quedando para después.
La escuela es una buena noticia, pero no alcanza
Seguramente algunos señalarán, con razón, que el Gobierno Nacional construirá una escuela de tiempo completo en La Paloma (en la zona de Barrio Parque, en terreno cedido por el MGAP) tratando de minimizar lo que reclamamos.
Y eso es una excelente noticia que todos debemos valorar.
Del mismo modo, el gobierno departamental también viene realizando e impulsando inversiones importantes en la zona.
Pero una cosa no quita la otra.
La Paloma necesita de una nueva escuela, necesita mantener en buenas condiciones las tres escuelas que ya funcionan y necesita, además, una obra tan fundamental como el saneamiento.
Muchas veces, ante problemas de mantenimiento o falta de recursos, son las comisiones de padres, el Municipio o la Intendencia quienes terminan dando respuesta a situaciones que deberían resolverse desde la ANEP.
Construir es importante. Mantener lo que ya existe y responder a tiempo también.
Celebrar nuevas obras no significa resignarse a que otras necesidades esenciales sigan postergadas.
No es una opción entre una obra u otra. Una comunidad que crece necesita ambas.
Más allá de los colores políticos
El Gobierno Nacional y el Municipio de La Paloma pertenecen al mismo partido político.
Eso debería facilitar las gestiones y fortalecer los reclamos.
Por eso, resulta aún más difícil de entender que la localidad haya quedado afuera de una obra tan esperada.
La Paloma merece ser prioridad
La Paloma aporta al turismo, al empleo y al desarrollo del país.
No estamos pidiendo privilegios.
Estamos reclamando una obra básica y necesaria para su presente y su futuro.
Porque cuando una comunidad crece, genera oportunidades y contribuye al país, lo mínimo que puede esperar es que sus necesidades también sean consideradas una prioridad.




